Claudia Álvarez
Viene del Municipio Atabapo y es parte del pueblo jivi y del pueblo uwottüja. Claudia toma los saberes transmitidos por su abuela jivi y su abuelo uwottüja, y mantiene la tradición de la elaboración del casabe y el mañoco, a lo que suma la catara, porque “a todo indígena le gusta el picante”, cuenta con orgullo. Aun cuando el ají escasea en verano, Claudia siempre tiene catara para compartir o vender, puesto que lo sancocha o lo seca, y prepara molido. Además de sus virtudes gastronómicas, es tejedora teje chinchorros, collares y ha sido formadora de muchas mujeres en las artes del tejido.
Desde el inicio de la caja comunal se incorporó y ha participado en diversos talleres formativos que abarcan la gastronomía, artesanía y también aspectos más técnicos como el cálculo de estructura de costos. Cuenta Claudia que la caja comunal ha impulsado la participación en ferias, las cuales son espacios que permiten el encuentro entre las emprendedoras y emprendedores, y afirma que “la caja comunal es un experiencia muy importante porque permite a la familia desarrollar un proyecto que se relaciona con su cultura y forma de vida, y que le permite contribuir con su economía”.
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